domingo, 10 de octubre de 2010

TUYA PARA SIEMPRE


La mañana se vistió de azul,

mientras los canarios, con sus dulces cantos

alegraban mis oídos…

Enfunde mi cuerpo en mi mejor vestido,

ese dorado fuego que te vuelve loco,

y Salí a buscarte.

Camine bajo los hermosos rayos del sol,

que relumbraban cual rayos de oro

entretejidos en los sedosos rizos

de mi pelo.

Me sentí feliz, de saber que pronto

estaría entre tus brazos,

bailando ese bello vals de amor

enredada a tu cuerpo y perdida

en las dulzuras de tus besos…

Siento mi corazón que late apresurado,

como un huracán, amenaza salirse de mi pecho,

mas lo contengo dulcemente,

con un suspiro y un te quiero…

ya detente…

¡Heme aquí! ¡Mi dulce caballero!

Bailemos este vals de amor,

hasta desfallecer en lecho de terciopelo,

entre una nube de incienso, de caricias

puras cristalinas,

nuestros cuerpos hablaran en su lenguaje,

olvidando mi mente su linaje…

Entregándote así, mi luz de aurora

todo el amor

que guarda el alma mía.

D.R. SAAG

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